Adaptación al comedor escolar
Un reto de 5 días días que prepara a tu peque para el comienzo del comedor escolar.
Cambia la preocupación de no saber si estará o no comiendo bien, a la certeza de que le estás ayudando para que no se vuelva a casa sin comer nada.
Acabas de mirar el calendario y ves que quedan dos semanas para que empiece el cole, sientes esa mezcla entre pena porque se acaben los días de verano y alegría por no tener que pensar en tantas comidas.
Estás recogiendo los platos, y mientras dudas entre guardar en un tupper la comida prácticamente intacta del plato de tu peque, o tirarla a la basura, piensas que ojalá en el comedor imite a sus compañeros y coma mejor.
Pero la realidad es que puede ocurrir exactamente lo contrario.
Si piensas que tu peque va a comer por ver a sus amiguitos probar el brócoli, no estás teniendo en cuenta que esos amiguitos pueden estar desregulados, haciendo demasiado ruido o quejándose de lo que tienen en el plato, y eso puede afectar también a tu peque de forma negativa.
Porque aunque para ti el comedor representa una vía de salvación, para tu peque puede ser:
Si nadie lo prepara para lo que se va a encontrar va a pasar que, después de un día de madrugón, clase nueva, profe y compañeros nuevos y miles de actividades que hacer durante toda la mañana, llegue totalmente sobrecargado al comedor sin saber lo que se va a encontrar, bloqueado sin ni siquiera agarrar el tenedor.
Y ahí estás tú, en la puerta del cole, deseando que la monitora te diga que comió fenomenal…
pero te dice todo lo contrario, que tuvo que insistirle para que tomara un par de cucharadas y que le refuerces la merienda porque no ha comido nada.
Así que en lugar de desconectar de las comidas, te vas al trabajo pensando en si comerá algo o no.
En la cantidad de horas que va a estar sin ingerir nada.
Preocupada porque le presionen.
Y planeando qué llevarle de comer para la salida del cole.
Pero tú puedes hacer mucho más que simplemente llevarle un bocata en el bolso.
Y es diseñar un periodo de transición entre las vacaciones y el comienzo de las clases en donde tu peque no note estos cambios tan bruscos.
Para eso he creado este Reto de adaptación al comedor escolar.
Durante 5 días me vas a tener en Telegram a tu lado, y cada día recibirás un Audio de alrededor de 5 minutos que te ayudarán a conseguir que tu peque:
Esto es lo que vamos a hacer en estos 5 días:
Preguntas frecuentes
Q. ¿Para qué peques está pensado el Reto?
Sobre todo para los que empiezan cuarto de infantil en el cole, para peques de cualquier edad que van a pasar de comer en casa a comer en el comedor, y para los que ya han sufrido una regresión en el comedor y este verano las comidas han sido un desastre.
Q. ¿Es también para niños que no es la primera vez que empiezan el comedor?
Sí. Esto no es solo para "primeros días": también sirve si tu peque ya lleva tiempo en el comedor y ha habido una regresión, un bloqueo o un cambio a peor con la comida.
Q. ¿Y si mi peque ya empezó el curso y el comedor no le está yendo bien?
Tienes acceso hasta el 30 de septiembre, así que puedes empezar cuando lo necesites, aunque el curso ya haya arrancado.
Q. ¿Cuánto tiempo tengo que dedicarle cada día?
Un audio de alrededor de 5 minutos al día, durante 5 días.
Q. ¿Qué necesito para apuntarme?
Solo el móvil y unos minutos al día para escuchar el audio y aplicar lo que te cuento.
Q. ¿Puedo hacer preguntas durante esos días?
Sí, resuelvo las dudas de cada familia en el grupo de Telegram.
Q. ¿Qué pasa si no puedo empezar el 31 de agosto?
No pasa nada: tienes acceso hasta el 30 de septiembre, así que puedes empezarlo cuando te venga bien (eso sí, si lo haces en directo junto al resto del grupo, tu peque entra al comedor mucho más preparado).
Q. ¿Hay devolución si no me convence?
Al ser contenido digital de acceso inmediato, no se realizan devoluciones.
¿Por qué te puedo ayudar en esta etapa de transición hacia el comedor escolar?
Cuando mi peque empezó el colegio hace 5 años me impliqué mucho en el comedor escolar, fui miembro del ANPA y responsable del comedor.
Cómo nutricionista infantil especializada en conducta alimentaria, me preocupaba que no respetaran a los más pequeños en esta etapa tan sensible de sus vidas, donde se forjan las bases para tener una relación sana con la comida.
Sé perfectamente cómo funcionan los comedores y los retos que pueden suponer para los niños.
Vi cosas que no me gustaron y luché para que se cambiaran, porque estaban afectando directamente a mi hijo y provocando una regresión en su alimentación.
Sé cuales son las vías que hay que utilizar para que los monitores del comedor colaboren en forjar unos buenos hábitos en la alimentación de los peques y cómo hacer que hagan lo que se requiere para que tu peque se sienta cómodo comiendo.
Yo tuve que aprender a base de bofetones, pero ahora que ya sé lo que funciona y lo que no, te lo traigo limpio para ti.
Una buena adaptación al comedor va a hacerte mucho más fáciles las comidas del resto del día.