Cuando te conviertes en madre, casi sin darte cuenta pasas a ser la planificadora oficial de la casa. Tú llevas las citas médicas, los cambios de armario, las tutorías con los profes… y, cómo no, las comidas. Tanto, que muchas veces estás sirviendo un plato y tu cabeza ya está en el siguiente. Y si tienes dos peques, puede que incluso vayas pensando dos menús en paralelo.
Con tanto que planificar, queda poco espacio para pensar en otras cosas, y hasta las ganas de cocinar se van apagando: al final sientes que siempre haces las mismas cuatro cosas.
Quizá ya has probado apps que te dan menús, pero no te terminan de encajar, así que acabas otra vez planificando tú o improvisando con lo que hay en casa, con la sensación de que las comidas no son todo lo nutritivas que deberían.
Yo pasé por todo eso, y por eso creé esta app. Quería que mis días fueran más efectivos, dejar de sentir que se me pasaban volando sin haber estado presente con mis peques, porque mi cabeza andaba siempre planeando comidas, actividades… Y es que cuando encima tienes un peque selectivo, esa carga de planear comidas pesa todavía más.